ANTE LA COMPLEJIDAD CRECIENTE, INVESTIGACIÓN INTERDISCIPLINARIA
26 enero, 2026Foto: UNAM. La crisis climática no está hecha por el ser humano, sino por el capital.
Fuente: UNAM
A cuatro décadas de trabajo, el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) es parte de una Universidad que piensa en colectivo, dialoga, se cuestiona y renueva, señaló su director, Mauricio Sánchez Menchero.
Es reafirmar el compromiso con una institución crítica, incluyente y responsable.
Invitado a ofrecer la conferencia a distancia titulada “Structures of Knowledge, the Disciplines, and the Ideological Struggle: Marx’s One Science and the Proletarian Standpoint in the Web of life”, el sociólogo de la Universidad de Binghamton, Jason Moore, manifestó:
Hoy en día nadie duda que la crisis climática es real, y el capitalismo es el culpable. Sin embargo, decirlo no resuelve las cosas.
Al retomar su mensaje, Sánchez Menchero expresó que a partir de la fundación del CEIICH esta entidad académica se enfocó en la investigación interdisciplinaria, más que como una consigna retórica, como una necesidad frente a la complejidad creciente de los problemas contemporáneos.
Sus investigadoras e investigadores, las y los técnicos académicos, así como el personal administrativo han construido una comunidad diversa, plural y comprometida con los valores de la UNAM.
En el auditorio Mario de la Cueva, Sánchez Menchero sostuvo, es una entidad y un espacio vivo, sostenido por el quehacer cotidiano, intercambio constante y colaboración entre personas con trayectorias y saberes distintos.
Al referirse a los temas que se abordarán en las actividades de aniversario, el secretario Académico del Centro, Julio Juárez Gámiz, explicó que incluyen la visión sobre la epistemia y la creación del conocimiento en tópicos que van desde el feminismo hasta la ecología.
Tener a Jason Moore, historiador, geólogo y sociólogo estadounidense, es el inicio de una reflexión pertinente que tiene el papel de la Universidad en el siglo XXI.
Construir una opción
La crisis climática no está hecha por el ser humano, sino por el capital, no es algo abstracto, es un hecho y una solución, es reconstruir el mundo con principios socialistas, con una ciencia proletaria, dijo Moore.
Se requiere revisar los medios de producción llevando a la construcción de un nuevo socialismo en el siglo XXI. No es una elección académica, sino que se está haciendo en los campos donde la ciencia proporcione la claridad para evitar la derrota, y guíe a los productores hacia un curso democrático, como lo hizo Marx en algún momento.
Luego del auge de los estudios sobre la globalización a principios del siglo XX, los intelectuales “críticos” nos convencieron a varios de pensar que el problema del capitalismo reside en su fantasía de mercados autorregulados, no en la explotación de clase.
En la última década, el concepto antropoceno ha cautivado al público en general, pero lo que más ha predominado a partir de la aparición de este periodo es el capital.
Por ello, el maestro en Historia sugirió el concepto “capitaloceno”, el cual no es un argumento sobre geología, sino una burla de cómo se usa la ciencia burguesa para narrar la historia del cambio climático.
Pero la crítica del capitalismo, como la propuesta por Karl Marx para lograr algún impulso revolucionario, debe ofrecer una reconstrucción histórica de ese modo de producción en y a través de las redes de la vida, que son productoras y productos de la lucha de clases, y el verdadero contenido de la ley del valor.
Moore precisó que si se considera que el origen y el desarrollo histórico-clasista del capitalismo es el acelerador de las crisis en la biosfera, la tesis del “capitaloceno” se enfoca en aquellos movimientos histórico-mundiales que sustentan la coyuntura actual.
Para realizar un cambio real, es esencial una ciencia proletaria que informaría el avance a través de la cooperación y el conocimiento liberado por la revolución cartesiana.
Es indispensable que empecemos a revisar que la dinámica de clases y la biosfera hagan sentido, no fragmentadas, que no haya el predominio de algunos grupos.

