EL INFIERNO DE LA 4T

EL INFIERNO DE LA 4T

3 julio, 2020 0 Por Rene Davila

El gobierno debe explicarnos qué entiende por narcotráfico y crimen organizado y nos diga cuál es su estrategia de paz.

Fuente: Ibero
No es ninguna novedad saber que las relaciones entre el Estado y el narcotráfico o crimen organizado son inestables. Históricamente, es sabido que estas relaciones dependen de múltiples factores, tanto internos como externos, a decir, la política norteamericana y las decisiones políticas de seguridad nacional o seguridad interna. Hasta Netflix ha construido apócrifas narrativas en ese sentido.

Las acciones violentas perpetradas por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la Ciudad de México y en el país no son un caso extraordinario, aislado, mucho menos ajeno a la política de combate implementada, de manera soterrada, por el régimen de la 4T contra el narcotráfico y el crimen organizado.

La respuesta del Estado ha sido disímbola, las consideraciones y regulaciones del Estado entre un cartel y otros son nuevamente alarmantes. Son focos rojos que reavivan el contexto previo a la guerra de Calderón. Falta que la 4T explique qué entiende por narcotráfico y crimen organizado, y nos evidencie cuál es su estrategia para alcanzar la anhelada paz. Los gobiernos del pasado, tampoco lo explicaron.

Es importante recordar al gobierno federal que el narcotráfico no es ese ente emocional al que basta con concientizar, invitarlo a que actúe con prudencia, mesura, al cual se le puede invitar a portarse bien.

Es importante recordarle que el narcotráfico es más que eso, es urgente citar a Norberto Emmerich:

·        El narcotráfico sólo puede ser comprendido estudiando la formación histórica del Estado nacional.

·        El narcotráfico es un proceso, no una acumulación de hechos posibles de ser estudiados uno por uno.

·        El narcotráfico es una actividad invisible. Solo es parcialmente visible en la etapa de crímenes predatorios, cuando está pugnando por territorio.

·        El narcotráfico, por tener un carácter organizacional, cumple rutinas organizacionales estandarizadas, o sea, procedimientos predecibles, estructurados, repetitivos y burocráticos.

·        El narcotráfico es coactivo, monopólico, territorial y estable. Tiene un comportamiento político con fines estatales.

·        Narcotráfico y droga son entidades vinculadas, pero distintas.

·        La vinculación del narcotráfico es más fuerte con el Estado que con las drogas.

·        Definir al narcotráfico como tráfico de drogas es etimológicamente correcto, ontológicamente equivocado y políticamente inútil. En realidad, el narcotráfico es un proceso organizacional cuya finalidad es conquistar territorio para producir o vender drogas. Sin ese monopolio cuasi legítimo de la violencia en un territorio determinado puede haber comercio de drogas, pero no hay narcotráfico.

·        La afirmación de que el último objetivo del narcotráfico es la obtención de ganancias es cierta empíricamente, pero falsa científicamente. El narcotráfico genera capital, no sólo dinero. Es una industria, no sólo un negocio. Es una relación social de dominación, no sólo una actividad comercial ilegal.

Definamos, a partir de ello, qué está haciendo el gobierno federal, cuál es la estrategia con la que se combate, qué se combate y qué combatirá el gobierno de la 4T. A simple vista, queda, al igual que en pasado, muy lejos la repolitización del narcotráfico; sigue vivo el ejercicio de la violencia predatoria. Hoy como ayer, el infierno se está ensanchando, afirmó Rodolfo Gamiño, académico del Departamento de Historia de la Universidad Iberoamericana (Ibero) Ciudad de México.